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RIVER: Un dialogo entre el lider del
plantel y la aparicion mas rutilante de
estos tiempos
Astrada aconseja, Saviola aprende
Uno, el volante,
tiene 29 años. El otro, el delantero, apenas anda por los 17. Leonardo
Astrada y su experiencia. Javier Saviola y sus sueños. Una charla a puro
River.
Equilibrio y desequilibrio. Madurez y
desfachatez. Leonardo Astrada y Javier Saviola, una dupla que todo equipo le
envidia a este River, mano a mano con Clarín en la silenciosa Posada
de los Pájaros.
-¿Javier, qué consejo le pedirías a Leo? -Lo que yo le pido es que
me cuente las cosas que vivió. Cómo hizo y hace para manejarse en el fútbol,
pero también cómo administrar todo lo que está afuera.
-¿Y, Leo? -Javier, vos sos inteligente y sabés en qué lugar estás.
Lo fundamental es estar siempre junto a la familia y cuidar tu físico. Y
nada más. Yo creo que, a medida que vaya pasando el tiempo, te vas a ir
dando cuenta de qué es lo mejor para vos.
-¿A Leo qué le admirás, Javier? -La garra que tiene, cómo marca.
Me gustaría tener su personalidad para ordenar como él ordena.
-Leo, mirá si tuvieras la gambeta y el cambio de ritmo de Saviolita.
-Uh, te imaginás lo que sería! Pero lo primero que le envidio es la
edad. Te voy a contar algo.
-Dale. -A mí no me sorprendió la aparición de Javier. En el 98,
cuando nos eliminó Vasco en la Libertadores, River fue a jugar otro torneo,
creo que empezaba la Mercosur. Y los que habíamos estado en la Selección,
nos quedamos a hacer una minipretemporada en el Monumental. Hacíamos físico
por la mañana y trabajos con pelota por la tarde. Y para esos ejercicios
subieron a algunos pibes, entre ellos a él. Era una hormiga, eh, más
chiquito de lo que es ahora. Yo lo miraba sorprendido: cada vez que se la dábamos,
él la metía, de zurda o de derecha. Y no le di ninguna murra porque era mi
compañero (risas). Al poco tiempo apareció en Primera. Sabía que eso iba
a pasar.
Sentado al lado de Astrada, Saviola está gobernado por la seriedad. Observa
al Negro con admiración. Escucha al Negro con atención. Como si fuese su
maestro. El que más habla, claro, es Astrada: "Es importante lo que
aporta Javier y lo que hago yo. Pero un jugador como Javier te hace ganar
partidos, desequilibra. El juega una final como si estuviera en el
barrio". El chiquilín, ya colorado por tantos elogios, se engancha:
"Pero Leo, cuando vos no estás ahí, parado de 5, yo siento que falta
algo. Falta el orden que contagiás. Porque vos nos guiás a los
delanteros para seguir la marca. Eso es clave, eh".
La pretemporada en las sierras es súperexigente. Todos los jugadores lo
reconocen. La pretemporada es un tema. ¿Cómo reacciona un hombre a seis
meses de cumplir los 30 y cómo, un pibe de 17? Arranca Astrada: "Mi físico
ya no responde como el de Javier. Eso lo sé muy bien. No le puedo seguir
el ritmo. Es imposible. Mi fuerte ahora es el fondo, puedo correr todo
el día. En cambio, me cuestan los ejercicios de potencia, de velocidad.
Además, eso es lo que yo no hago habitualmente adentro del campo. Javier,
Pablito (Aimar) y todos los pibes van, van y van. Y uno dice cómo hacen. No
es que quedo tirado, pero sí me cuesta mucho más que a ellos". Como
el Jefe lo explicó todo, el pibe sólo apunta: "Es como dice
Leo". Eso sí, Saviola se dirige con palabras hacia otra arista:
"A él (señala a Astrada) hay que tomarlo de ejemplo. Fijate
que tiene diez años en River y es figura. Me encantaría hacer una carrera
como Leo y llegar a cumplir diez temporadas en el club".
A la hora de hablar de qué le espera a River en estos últimos meses del
99, el que se adueña del grabador otra vez es Astrada: "Hay que
trabajar a conciencia y pelear el campeonato. Va a ser algo difícil.
Porque debemos rearmarnos y todo equipo necesita un tiempo para
adaptarse". Inserta una perlita Saviola: "Espero que éste sea el
año del equipo. Porque los hinchas nos van a pedir un título".
Recupera Astrada: "Este plantel, por nombres, no tiene el nivel del que
teníamos en el 97; pero por trabajo, sí. Estamos haciendo una tarea muy
dura. Somos conscientes de que con más esfuerzo, y manteniendo la
regularidad que nos faltó en la primera parte del año, podemos
conseguir cosas importantes. Fijate que no jugando bien fuimos subcampeones
del torneo local y semifinalistas de la Copa...". Define, explosivo, el
chiquilín: "Hay muchas expectativas. Acá nos preparamos para salir
campeón".
Astrada dice con fuerza: "A Sergio (Berti) y a Hernán (Díaz) los extraño
porque vivimos muchos momentos lindos y también difíciles. Somos
amigos". Astrada dice con fuerza: "Con pibes se pueden ganar
campeonatos. Se puede en serio. En el 90, cuando agarró Daniel
(Passarella), se la jugó con varios chicos y River fue campeón".
Saviola escucha y dice que "sí" con un movimiento de cabeza,
escucha con absoluto respeto. Sabe que él es pibe. Y sabe que River depende
de Astrada, pero también de un pibe como él.
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