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El día que nació una estrella
Cuarto aniversario del debut de
Saviola en Primera División
El delantero
del FC Barcelona Javier Saviola cumple
cuatro años de su mágico estreno en
Primera División. El 'pibito' tenía sólo
16 años cuando se presentó marcando un
gol vistiendo la camiseta de River Plate
en la liga argentina. Nacía una estrella
del fútbol
Viernes 16 de octubre de 1998. Parece un
día común y corriente en la vida de
Javier Saviola, por entonces un chavalín
de 16 años. Luego de ir al colegio por
la mañana y de almorzar livianito, el
hijo de Mary y de Cacho llega al
vestuario de la Sexta División de River
y se empieza a vestir para iniciar el
entrenamiento junto a sus compañeros. De
repente, la puerta se abre y aparece el
brasileño Delem, coordinador de las
Inferiores, "Alvarez y Saviola que no se
cambien", anuncia. Alvarez es Damián, un
prometedor volante por la izquierda que
viaja todos los días desde Morón.
Saviola es Javier, lógico. Los pibes,
sorprendidos, se miran. "¿Cómo que no
nos cambiemos? Si no hemos llegado
tarde...", se preguntan. No,
efectivamente no han llegado tarde. Pero
el motivo es otro: Ramón Díaz, el
entrenador del plantel profesional, los
ha citado para practicar con la Primera
alrededor de las 16.00 horas. Empieza a
hacerse realidad el sueño. "Con Damián
no lo podíamos creer. Llegamos al
vestuario de la Primera temprano y nos
sentamos en un costadito. Después
empezaron a llegar Burgos, Hernán Díaz,
Astrada...", recuerda Javier. Los dos
juveniles tuvieron un entrenamiento de
altísimo nivel, al punto que el DT
riojano les dio la gran sorpresa tras el
partidillo. "Cuando me voy, miro de
casualidad el pizarrón y veo que está mi
nombre entre los convocados para el
partido del domingo, en Jujuy. ¡Me quedé
con la boca abierta! Justo pasaba Hernán
Díaz por ahí, je, que me dio un toque en
la cabeza y me dijo 'despertate que es
cierto", cuenta el delantero blaugrana,
quien tuvo que dar sus primeras
entrevistas. "En mi casa se preocuparon
porque yo nunca llegaba tarde. Mi papá
me fue a esperar a la parada del bus 42.
Cuando bajé, me vio con el bolso con
ropa del club y me dijo '¿qué hacés con
eso?'. Yo le dije "papi, voy a Jujuy con
la Primera". Pero no me creía. Hasta que
vio mi cara... Nos abrazamos y
lloramos", se emociona el delantero. Así
llegó el domingo 18. River empezó
perdiendo 1 a 0 (terminó 2 a 2) con
Gimnasia y a los pocos minutos el
delantero Cristian Castillo se
contracturó en el isquiotibial izquierdo
y pidió el cambio. Entonces, Ramón miró
el banquillo y notó que sólo había un
delantero, el Pibito de 16 años, el que
había jugado muy bien en el
entrenamiento. Y se la jugó, nomás. "Calentá
que entrás", le dijo el DT a Saviolita.
A los 15 minutos, con el dorsal número
27 en la espalda, el 'Conejo' debutaba
en Primera y entraba en la historia
grande del fútbol argentino e
internacional... Y de qué manera.
Porque aún faltaba lo mejor. En la
primera pelota que tocó, Javier lo
encaró al grandote Arzubialde y lo dejó
hecho un nudo. Hasta que llegó el
momento más glorioso de esa tarde: a los
ocho minutos del segundo tiempo,
Escudero tiró un centro al pecho de Juan
Pablo Angel, quien la bajó para la
entrada de Saviola. Derechazo al segundo
palo del portero Castellano, golazo, y a
gritar: "Me levanté la camiseta, me tiré
al piso y me tapé la cara porque no lo
podía creer. Qué hermoso fue"
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