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"Lo mejor que me ha pasado
es
haber fichado por el Barça"
El Pibito no se queja por viajar mucho y
jugar muy poco en la Selección. Ni se
siente una fija por la lesión de Crespo.
Sensaciones de un talento
incomprendido...
BARCELONA (CORRESPONSAL). "El año pasado
hacía más frío, ¿no?", pregunta Javier
Saviola en pleno invierno europeo
mientras camina por el Barrio Gótico
junto a Olé. La zona es el núcleo más
antiguo de la ciudad y su centro
histórico. No es sencillo desandar el
recorrido junto a un jugador del club
local por las mismas calles de
Barcelona. Los catalanes lo idolatran y
lo saludan con evidente sorpresa. Los
madrileños que están de paso por aquí lo
admiran y le piden autógrafos, aunque
más de uno vista una camiseta blanca de
la contra. Los turistas ingleses y
alemanes que lo reconocen levantan el
chop y le dedican un brindis desde el
asiento de una mesa de un bar. Y los
japoneses, para cerrar el círculo, le
sacan una foto, y otra, y otra...
"Es increíble el cariño que me tienen en
Japón. Y eso que yo no había ido nunca
hasta que me tocó conocer Tokio con la
Selección, en noviembre del 2002). ¡Es
impresionante! Cuando llegué al
aeropuerto, había gente con camisetas
con el siete y pósters del Barcelona.
Hasta leí en el diario que hubo un grupo
de chicos que se coló en los jardines
del hotel porque quería que le firmara
sus figuritas. ¡Yo en figuritas
japonesas!", se sorprende Saviola. El
tema de la Selección sale solo...
¿Al final te quedaste con las ganas
de participar en este Preolímpico de
Chile?
La verdad es que tenía muchas ganas de
ir. Pero el Barcelona decidió que me
quedara a trabajar con mis compañeros de
equipo para salir de esta situación
difícil, y yo acaté la decisión. Pero
uno siempre quiere estar en la
Selección, es especial: representás a tu
país y cumplís uno de tus sueños.
¿Tuviste algún contacto con Bielsa en
este último tiempo?
Yo siento que cuento con su confianza. Y
cuando tenés el respaldo de un técnico,
tenés que aprovechar cada oportunidad
que te da para demostrar que puede
contar con vos, y que no se equivoca. El
sabe que no ha sido una decisión mía. Y
sobre todo, la Selección no ha querido
perjudicarme. Eso a uno le da muchísima
tranquilidad.
La prensa española se enoja cuando
viajás miles de kilómetros para jugar
unos pocos minutos. ¿Y vos cómo lo tomás?
¿Realmente te la bancás?
Pero la Selección es así, nadie te puede
asegurar nada porque nadie tiene el
puesto ganado. Hay que trabajar día a
día e intentar aprovechar cada
convocatoria. Es obvio que me gustaría
jugar siempre, no descubro nada al
decirlo. Pero la Selección Argentina
tiene jugadores de muchísimo nivel y hay
que saber esperar con calma. Cada vez
que estoy en la Selección me siento un
privilegiado.
Burgos dijo hace unos años: "Por la
Selección cruzo el océano nadando". ¿Y
vos?
¿Dijo eso? Je, je, je, el Mono es un
fenómeno.
No contestaste...
Ah, no, yo por la Selección viajo donde
sea, pero dejame arriba del avión.
Nadando soy un desastre. A la Selección
nunca le diría que no, es un privilegio.
A los jugadores que están en el
Preolímpico les deseo lo mejor, están
haciendo las cosas bien y estoy
pendiente de sus partidos desde acá.
Ojalá que les vaya bien, se lo
merecen... Todos nos sentimos el hincha
número uno de la Selección Argentina.
¿Qué opinás del tema Carlitos Tevez-Selección-Boca?
No sé bien qué pasó, además no
corresponde que hable yo del tema. No me
parece.
Lesionado Crespo, ¿llegó tu hora
contra Ecuador?
A nadie le gusta entrar por la lesión de
un compañero. Es una frase hecha, pero
verdadera. Ojalá que Hernán se recupere
lo antes posible de la lesión, es un
jugador importante y la Selección lo
necesita. Después, yo no decido si ya es
mi hora. Esa es una pregunta para el
entrenador. El sabe cómo estamos todos y
decide lo que cree mejor.
¿Te pusiste a soñar con el Mundial de
Alemania 2006?
Je, todos los días.
¿Saviola o Tevez?
En ésa no entro. Tevez es un muy buen
jugador, no descubro nada al decirlo.
Acá suelen pasar muchos partidos del
fútbol argentino por televisión.
¿Seguís muy vinculado con la realidad
argentina?
Siempre. Es imposible desconectarme
porque tengo a parte de mi familia allá.
Acá en Barcelona, por ejemplo, tuve la
chance de ir a ver la obra ART, con
Ricardo Darín, Germán Palacios y Oscar
Martínez. Aquí ha gustado mucho, son
actores de primera línea, transmiten
mucho.
Y siempre seguís a River...
Sufrí más por el triunfo de Boca contra
el Milan en la Intercontinental que por
lo mal que le fue a River en la Copa
Sudamericana. Igual, espero que en el
2004 le vaya mejor...
En Barcelona también hacés otra
cosas. Participaste de una campaña de la
Fundación Catalana Síndrome de Down.
¿Qué experiencia te dejó?
Desde que llegué a Barcelona estoy
conectado con la Fundación. Con los
chicos y jóvenes ya nos vimos varias
veces, nos tenemos mucho cariño. Intento
ayudar con mi imagen. Creo que todos
tenemos las mismas opciones de ser
felices. También los mismos derechos y
las mismas posibilidades de integrarnos.
Y si desde mi lugar puedo ayudar, lo
haré siempre. Antes de Fin de Año, me
reuní con un grupo de jóvenes de mi
edad, y antes de despedirnos, uno de
ellos pidió la palabra y en nombre de
todos me pidió que les dedicara un gol.
Son gestos y muestras de afecto que te
llegan muy adentro. Te hacen crecer.
¿Estás de nuevo en tu mejor momento
en el Barcelona?
No sé si en mi mejor momento, pero lo
importante es que me están saliendo las
cosas bien. Estoy marcando goles y lo
más importante es que el equipo recuperó
la confianza que había perdido. Cuando
tenés un par de victorias seguidas, el
grupo está más unido, eso se nota. En lo
personal, soy muy autoexigente, siempre
quiero mejorar. Todavía me falta mucho.
Si a los 22 años creo que me las sé
todas, estoy listo... De todos modos,
cuando no jugaba yo igual seguía
pensando que lo mejor que me ha pasado
es haber fichado para el Barcelona.
Pasaste días difíciles por lo del
juicio en el que te reclaman en millones
por un supuesto arreglo con tu papá...
Sí, por suerte pude jugar al poco tiempo
y olvidarme de esos malos momentos. Fue
una semana difícil, pero mi familia
ahora está feliz porque las cosas me van
saliendo mejor y porque el equipo gana.
Lo que pasé en ese lugar no se lo deseo
a nadie, seis horas ahí adentro (en el
Juzgado)... Fue una semana difícil. Por
suerte pude meter un gol con el Levante.
Ahora estoy a uno de los 50 en el Barsa,
eso es otro reto que quiero cumplir.
¿Estabas ansioso por recuperar la
cuota goleadora?
No estaba desesperado, pero necesitaba
el gol. Como había dicho, se hacía
difícil marcar si sólo tenía cinco
minutos... Contra el Zaragoza metí uno
de cabeza y contra el Levante pude
convertir otro. Lo importante es que nos
sirvieron para ganar y para recompensar
el cariño de los hinchas. Teníamos que
ganar en casa. Contra el Athletic de
Bilbao merecimos el triunfo pero nos
tuvimos que quedar solamente con el
empate. Ahora hay que pensar en la Copa
del Rey. Y cambiar el chip porque hay
partidos muy seguidos.
¿Por qué tu mejor rendimiento fue con
Antic y no con Van Gaal o Rijkaard?
Cada técnico es diferente. Con Radomir
Antic tuve continuidad y pude meter 11
goles en la segunda ronda de la
temporada pasada. Me fue muy bien.
Insisto, todos son distintos... Sólo
digo que con cuatro técnicos es muy
difícil rendir. Todos buscan mi mejor
lugar en el campo y si te van cambiando,
no digo que te marean, pero así se me
hace muy difícil... Además es complicado
tener un esquema definido de este modo.
Antic ha sido el que ha sacado el mejor
rendimiento de mí. Con él viví mis
mejores momentos desde que estoy en el
Barcelona. El entrenador de ahora,
Rijkaard, también confía en mí, estoy
jugando. El es el técnico y es quien
debe evaluar el nivel de los jugadores
que tiene en el plantel. Yo no tengo que
demostrar le nada a nadie. El cuerpo
técnico sabe cómo juego y que las cosas
pueden salir bien, regular o mal. En el
momento en que no jugué, seguramente fue
porque otro lo hizo mejor que yo. No
hubo mala intención en ningún lado, de
eso estoy seguro.
¿Cómo van tus los trámites para la
nacionalidad?
Van bien. Están todos los documentos
entregados en Madrid y ahora sólo falta
que me llamen del Ministerio de Justicia
para ver cuándo tengo que ir. Por mi
parte, no veo ninguna maniobra de
presión por parte del club para forzar
mi nacionalización, creo que la
temporada que viene la tendré. De todos
modos, el club no nos está ayudando en
los trámites, no ha hecho nada para
ayudarnos.
¿Tu nacionalidad finalmente será la
italiana, como la de tu abuelo paterno?
No, el trámite es por la nacionalidad
española, no por la italiana. La familia
de mi mamá es de Alía Cáceres,
Extremadura.
Al parecer, le quitaste el puesto a
Kluivert...
Lo importante es que todos tenemos que
sumar por el bien del equipo. Además, el
sábado Patrick y yo jugamos muchos
minutos juntos (NdeR: 40 minutos y el
Barcelona pasó a ganar 1 a 0, aunque
después empataría el Athletic de
Bilbao), hay un plantel muy competitivo.
¿Y qué tal Davids?
Es un jugador que va a aportar muchas
cosas a este Barcelona porque es un gran
recuperador de pelotas. Además, tiene
una carrera comprobada.
¿Cómo te llevás con Ronaldinho, la
estrella brasileña?
Muy bien. ¿Cómo me voy a llevar mal si
se está riendo todo el tiempo? Como
jugador, tiene una técnica buenísima,
nos sorprende a sus propios compañeros.
¿Pero sabés la máxima? Para Fin de Año
tuvimos que jugar al amigo invisible. A
que no sabés quién me hizo un regalo...
¿Ronaldinho?
Sí, ja ja. Y como soy uno de los más
chicos del plantel, ¡Ronaldinho me
regaló un juguete de bebé! Yo tuve que
darle algo a Rafael Márquez, el
mexicano. Como le gustan los autos, le
regalé uno a control remoto... La
competencia es sana, en serio, eso es lo
más importante. Cuando grabamos un video
que pasaron por televisión en las
Fiestas, tuvimos que contar cosas de
cuando éramos más chicos, ¡había cada
anécdota!
¿Estás cambiado tras casi tres
temporadas en Europa?
Y, al Saviolita que debutó a los 16 años
en River le pasaron cosas en la vida.
Pasé momentos lindos, disfruté de
vueltas olímpicas, pero también muy
difíciles, realmente duros. Y salí
adelante. Maduré mucho, no tuve
alternativa. Estoy más grande y pienso
diferente, es algo natural. Pero para la
gente sigo siendo el Pibito. Y eso me
encanta.
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