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ENTREVISTA CON EL
DELANTERO ARGENTINO DEL BARCELONA
"Aquí si se pierde o empata se cambia de
sistema"
Javier Saviola
tiene la cabeza bien amueblada. A pesar
de su juventud da unas muestras de
madurez insólitas para su edad. Con
motivo de sus 50 goles habló largo y
tendido con MARCA. Analizó su situación
y la del equipo. Lleva tres años en el
Barcelona y no ha ganado nada. Su
explicación está clara. Este equipo
lleva años sin definir su estilo. No es
una cuestión de este año, es el vaivén
de entrenadores y tácticas.
Cincuenta goles en 2
años y medio no está mal, ¿verdad?
Es una alegría inmensa, sobre todo si
además ganamos, y todavía me queda una
larga trayectoria por recorrer.
¿Con qué gol se
queda?
Con el primero que marqué en el Gamper
contra el Parma en un momento muy
delicado. Fue el más bonito porque pude
dedicárselo a mi padre.
En el Barça siempre
hay debate por los goles...
En un club como el Barça o el Madrid
siempre hay críticas. Si encajas goles,
se lleva los palos la defensa; si pasas
tres partidos sin marcar, se crean
dudas. Es la ley de este deporte en un
club como el Barça. La gente y el
periodismo es exigente y hay que saber
convivir con ello. Cuando las cosas no
van bien la presión llega de muchos
lados.
Y si Ronaldo lleva 18
goles en el Madrid peor, ¿no?
En River pasaba igual con Boca. La
comparación con el rival es inevitable.
Cuantos más goles marca Ronaldo más nos
comparan con él. Si no existieran estos
comentarios no sería tan bonito el
fútbol.
¿Qué le pasa al
Barça?
El comienzo estuvo relativamente bien.
Luego fuimos decayendo y no encontramos
el rumbo. No hemos tenido continuidad.
Ganamos dos partidos y luego perdemos
otro. Entonces se crean dudas. Si
ganamos partidos, y partidos importantes
como el del Real Madrid o Valencia, nos
haremos grandes.
¿Éste es el Barça con
el que soñaba?
Como club sí. Me ha sorprendido para
bien. Allá donde vamos siempre hay gente
del Barça. Es un mundo por todo lo que
le rodea y la gente que está metida en
ello. En el plano deportivo en estos
tres años nos ha faltado llegar a las
instancias finales. Quedamos eliminados
muy pronto. Me gustaría terminar mi
contrato y decir que he ganado un título
en el Barça. Esto es lo que hace grande
a los jugadores: los títulos. Y
últimamente no llegan.
¿El Barça de verdad
es el del domingo o el de Zaragoza?
La irregularidad de esta temporada hace
que ni nosotros sepamos qué equipo
somos. Contra el Zaragoza jugamos de una
forma; en Sevilla, de otra diferente; y
frente al Albecete algo totalmente
distinto... Cuando este equipo juegue
siempre de una manera determinada iremos
a más.
¿Falta estabilidad?
Desde que estoy en el Barça nunca
jugamos igual. Aquí si pierdes o
empatas, y a veces si ganas, al
siguiente partido cambias de sistema de
juego. Me he ido acostumbrando porque en
River era totalmente diferente. Allí
jugábamos los mismos y sabíamos que
cuando llegaba el partido ibas a jugar.
Aquí nunca se sabe. Igual llega el
domingo y te sorprenden con una nueva
táctica de juego y ya no es el mismo
equipo del domingo anterior. El primer
año tenía a Rexach, con el que jugábamos
más adelantados con Patrick y Rivaldo;
luego vino Van Gaal, al que le gustaba
el sacrificio, el marcaje y que todos
corrieran; llegó Antic, con el que
volvió el talante ofensivo; y ahora
Rijkaard, que juega con un solo
delantero. Cuando me pregunten de qué
forma jugaba en el Barça será complicado
responder porque aquí han pasado muchos
técnicos y muchas tácticas.
¿Usted cree en el
tridente?
Yo sí. Y ha habido varios en los tres
años que llevo. Creo en el tridente
porque me he sentido muy cómodo cuando
he jugado con Rivaldo o con Kluivert
arriba.
Pues este año apenas
les han puesto en un par de partidos...
Cada técnico piensa de una manera
particular y cuando las cosas no salen
bien siempre hay cambios.
¿Está la plantilla
bajo sospecha por sus salidas nocturnas?
Cuando no ganas siempre hay dudas. Ahora
lo agarraron por lo de las salidas
nocturnas y lo de llegar tarde. Las
concentraciones están hechas para eso,
para que los jugadores puedan descansar.
¿Son excusas por
parte de alguien?
Son comentarios que se lanzan a la
deriva y se van haciendo una gran bola.
Habría que fijarse en lo que uno ofrece
en el campo y no en lo que es la vida de
cada uno.
¿Se ha dado cuenta ya
de la fuerza del entorno?
Estas cosas no son nuevas. Al principio
me sorprendía, pero ahora no. Que se
hable de los que se van a ir, de los
nuevos fichajes, de infinidad de
cosas... Salen cosas a la luz como si
nada. Siempre habrá comentarios y malos
entendidos y hay que acostumbrarse a
vivir con ello.
¿Se juegan la vida en
los próximos cuatro partidos?
Serán partidos frente a rivales directos
que nos pondrán las cosas difíciles. No
podemos perder ni empatar. Me gustaría
ganar los cuatro, pero si ganamos tres
ya me conformo teniendo en cuenta que
jugamos tres de ellos fuera del Camp Nou.
¿Entiende que
Ronaldinho se fuera cabreado del campo?
Cada jugador piensa de una manera.
Ronaldinho estaba jugando bien, quería
seguir y a nadie le gusta que le
cambien. Respondió así y tendrá sus
motivos. Yo ya sé lo que es el banquillo
y hay que acostumbrarse a eso.
Usted se la juega
cada semana con Kluivert...
Sólo jugamos con un delantero. No nos
queda otra que esperar a que no te
toque.
¿Cómo afectan las
listas de bajas?
No me preocupan. Y eso que mi cara ha
salido en los periódicos. Cuando alguien
venga y me diga que me tengo que ir ya
me preocuparé. Entiendo que puedan
afectar a alguien. Hay jugadores que se
toman las cosas muy a pecho. Cada uno
tiene su personalidad y algunos se
pueden desanimar.
¿Y para cuándo la
nacionalización?
Estamos a la espera. Ya hicimos todo lo
que teníamos que hacer. Nosotros
iniciamos los trámites y nosotros los
vamos a terminar.
Eso suena a reproche.
Cuando se me preguntó sobre este tema yo
ya dije que no habíamos tenido ayuda.
Todos los trámites son nuestros.
¿No es un poco raro?
Quiero pensar en la buena fe y no en la
mala leche.
Para el próximo año,
¿usted se ve más dentro o fuera del
Barça?
Me entreno, juego y me dedico al Barça.
Los comentarios no me los tomo a la
tremenda. Hasta que las cosas no están
claras no les doy importancia.
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