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Diario Olé. 09/07/04
"FUE
MI NOCHE SOÑADA"
Saviola
dice que jugó su mejor partido en la
Selección, explica por qué no es un
típico 9 y que la Selección debe jugar
por abajo, al toque.
CHICLAYO (ENVIADOS ESPECIALES). En
España, y Saviola lo vivió alguna vez,
cuando un jugador se manda tres goles en
un partido, su hat-trick se premia con
la pelota del encuentro firmada por
todos sus compañeros. No fue el caso
tras el tremendo 6-1 a Ecuador, al que
nutrió un triplete del Conejito. La
pelotita se quedó en el estadio Elías
Aguirre pero, en cambio, Javier se llevó
un espectacular TV plasma de 42
pulgadas, cortesía de una de las firmas
auspiciantes del torneo. Con el chiche
nuevo, el PlayStation que hace furor en
la concentración y del que Javier es
fan, tendrá otra dimensión. "Y sí, ja...
vamos a jugar un partido bien grande",
le comenta a Olé el Pibito goleador,
primero en la era Bielsa en protagonizar
tres festejos en un mismo partido.
- Tu mamá, Mary, vio el partido con
Olé y estaba chocha, ¿hablaste con ella?
- Hablé a la noche, que allá en
Barcelona eran como las seis de la
mañana. Fue muy lindo después del
partido hablar con ella, estaba muy
emocionada, festejando. Haberla sentido
así fue algo que hizo más linda todavía
la noche que viví.
- ¿Fue todo gracias a los botines
mágicos?
- Ja, ja. Eso también es lindo: haber
hecho los goles el día en que justo
estrenaba los botines con la bandera
argentina. Me da mucho orgullo
llevarlos. Y por suerte debutaron bien.
- En el Sub 20 fuiste goleador y con
récord de 11 goles en siete partidos. Ya
hiciste tres. ¿Soñás con el Botín de
Oro?
- Sí, sueño con ser goleador. Pero antes
está ser campeón. Los goles a uno lo
hacen feliz, pero yo quiero el título.
Se siente el 6-1 en el Gran Hotel
Chiclayo. Se derramó un baño de
optimismo. Y el Conejito no fue ajeno.
Es el hombre de la mañana, para todos.
El atiende, atento, bien dispuesto. Hay
tensiones que ya, definitivamente,
quedaron atrás. "No sé si sirvió para
descargar bronca", cuenta el del Barsa,
"más que nada nos permitió tener
confianza en el equipo, algo que costaba
encontrar en los últimos partidos".
- Pero se cantó algo en el vestuario
que habla de los periodistas. ¿Hay algún
recelo?
- No, yo creo que cada uno tendrá su
pensamiento. Yo personalmente no tengo
problemas con nadie. Ustedes hacen su
trabajo, a veces les toca criticar,
otras alabar, es así.
- ¿Te gustó ver al equipo jugando
así, tocando por abajo?
- Sí, por momentos mostramos muy buen
fútbol. Al principio del segundo tiempo,
con el empate de Ecuador se nos
complicó. Lo podíamos haber definido
antes, pero Ecuador se cerró muy atrás.
Lo bueno fue que esta vez se pudo abrir
a una defensa así.
- Se hizo bien la pausa, como para
encontrar más espacios...
- Es lo que estábamos buscando.
Encontrar esa llave para entrar por los
costados o para que lleguen los
mediocampistas. Es algo que se trabaja
mucho porque es lo más importante.
- Y fue un enorme partido tuyo.
¿Cuánto tuvieron que ver los
acompañantes?
- Un montón. Desde que estoy en la
Selección, fue mi mejor partido y mucho
tuvo que ver que Andrés, Kily y Lucho,
los acompañantes míos arriba, anduvieran
en un gran nivel.
- ¿Lo de poder jugar con
D''Alessandro es muy especial para vos?
- Con Andrés nos conocemos desde los
ocho años. Se sabe qué clase de jugador
es, el panorama que tiene. Con él se
hace más fácil porque es alguien que en
cualquier momento te deja mano a mano
con el arquero.
- Sería bueno repetir lo del Mundial
Sub 20.
- Ojalá. Lo hablaba el otro día con
Andrés, acordándonos de cuando fuimos
campeones. Tuvimos muchos recuerdos de
lo que vivimos. Por eso sabemos lo bueno
que sería poder repetirlo ahora. Acá hay
varios de ese Sub 20, lo que viví el
miércoles fue bastante parecido a lo de
aquel Mundial.
- ¿Cómo te definís como 9?
- Quizá no soy el típico delantero de
área, grandote, que por ahí todo el
mundo piensa que debe jugar. Todos los
nueves son altos, van bien de arriba,
aguantan la pelota... Quizá nosotros
hacemos un juego distinto con Andrés y
con el Kily, de llegar tocando, jugando
al fútbol, la pelota al piso...
Entonces, quizás es todo distinto. Lo
que está claro es que no hay que jugar
por arriba. Estando el Chelito,
Andrés... Somos jugadores de talla
física chica y lo mejor que podemos
hacer es jugar al fútbol por abajo.
Cuando vamos a la fricción, perdemos.
- ¿Contra Ecuador fue una noche
soñada?
- Sí, muchas veces las soñás y siempre
es muy difícil concretarlas. Creo que a
todos nos tomó por sorpresa este
resultado, jugar tan bien al fútbol...
La verdad que fue una noche redonda,
soñada.
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