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TALENTO SA
D'Alessandro y
Saviola vienen jugando juntos desde infantiles y
siguen sintiendo lo mismo en la cancha. En
charla con Clarín los dos coinciden en que la
goleada ayuda pero que aún no se ganó nada.
La habitación es
la 715 del Gran Hotel Chiclayo. Ahí conviven
Andrés D'Alessandro y Javier Saviola. Ahí, los
dos escuchan música: "Mucha cumbia, poné eso",
aclara el Pibito. Ese que metió tres goles en la
noche del miércoles ante Ecuador, ese que
convirtió el gol 1.500 de las selecciones
argentinas... En ese cuarto también se juega al
truco para pasar las horas: "Je, ganó siempre
yo", acota D'Alessandro entre sonrisas y
mientras Saviola hace una mueca de fastidio. Los
dos, que nacieron en River y que juntos fueron
campeones mundiales Sub 20, son la sangre nueva
de esta Selección que intenta cambiar una
historia en esta Copa América y que empezó a
hacerlo con una goleada ante Ecuador...
- ¿Estos partidos son como pequeñas
revanchas? Porque en el vestuario cantaban
contra los periodistas que los criticaban...
- Las críticas duelen —arranca D'Alessandro—
pero esto no es revancha. Nosotros cantamos
siempre. Bah, yo soy nuevo y los más grandes
cantan y yo los sigo. Era bueno ganar y ganamos,
lo importante es que no nos creemos nada y que
sabemos que sólo ganamos un partido...
- Esto nos sirve a nosotros como grupo —dice
Saviola—. Nos da confianza. No pensamos en las
críticas porque es algo normal, no nos tenemos
que quedar en eso.
- Andrés, ¿qué
cambia esta goleada?
- No debería cambiar nada. Goleamos en un
partido y sólo eso. Lo cierto es que jugamos
bien. Y por momentos muy bien. Pero no se ganó
nada. Esto es largo. Bien largo.
- ¿Y qué se
rescata de este tipo de goleadas además de los
goles?
- Que en el primer tiempo no lo definimos y no
nos desesperamos. Y que en el segundo cuando nos
asustaron por el empate, tampoco nos volvimos
locos y lo ganamos con tranquilidad. Lo fuimos
llevando bien. La idea nuestra era definirlo
antes pero no se dio. Al menos, lo goleamos
después. —Es que el empate nos sorprendió
—arremete el Pibito— porque nosotros siempre
manejamos la pelota, incluso cuando íbamos 1 a
0. Por suerte pese a la igualdad sacamos la
fuerza de equipo para ganarlo.
- Javier,
¿cómo se vive en un delantero el día después de
marcar tres goles para la Selección?
- Yo estoy refeliz. Fue una noche redonda. Pero
lo que me alegra es que el equipo jugó bien todo
el partido y le ganamos a un rival que era
complicado. Marcar tres goles es algo que da
tranquilidad. Yo sé que no es normal meter 6
goles y que uno meta tres...
- ¿Es una tranquilidad extra por tu lucha por
el puesto?
- Puede ser, pero yo siempre permanecí callado y
sin polemizar porque en la Selección, en mi
puesto, siempre actuaron futbolistas
importantísimos como Batistuta y Crespo. Y
cuando Hernán estaba delante mío yo creí
conveniente esperar mi momento sin problemas...
- Vos, Andrés, metiste un gol de derecha...
- Y no me caí, ja ja ja. Es el segundo que hago
así en Primera. De derecha, mucho no pateo,
viste... Pero por suerte sirvió para colaborar
en un triunfo importante. Todos hicimos un buen
partido y ahora debemos estar atentos porque no
logramos nada. Fue apenas un triunfo. Hablan de
que ahora somos candidatos y nada que ver.
Empezamos bien y nada más. Hay que ser humildes.
- ¿Qué cambió en esta historia para que
Argentina goleara?
- (Sigue D''Alessandro) ¿La verdad? Nada. Para
mí, convertimos las situaciones que antes no
entraron. Sólo eso. Hicimos hasta más goles de
lo debido. Si hubiésemos convertido más
situaciones en los partidos de eliminatorias,
quizás estábamos más tranquilos. Pero no todo se
da como uno piensa.
- Te pusiste la camiseta número 10...
- (Cambia la cara, por primera vez se pone serio
en un día repleto de sonrisas) Me pone bien. Yo
estoy orgulloso de ponerme una camiseta que se
puso el Diego que es el más grande de todos y
también la usaron Ariel (por Ortega), Marcelo
(Gallardo) y Pablo (Aimar). Eso, y estar en este
grupo es algo que me reconforta. Algo de lo que
nunca me voy a poder olvidar.
Cuentan los que viven cerca de esta Selección,
que hay un grupo de cinco de los jugadores más
jóvenes que le dieron aire fresco y de campeón a
este nuevo plantel. Porque además de
D''Alessandro y Saviola, Fabricio Coloccini,
Nicolás Medina y Mauro Rosales fueron campeones
mundiales Sub 20 en Argentina en 2001. El 10
afirma: "Hay algunas sensaciones parecidas.
Ojalá todo termine igual, en la conquista de un
campeonato". Y Saviola agrega: "No sabemos qué
va a pasar, pero esto se parece. Ojalá se dé.
Pero lo que no hay que creerse es que ahora
tenemos que ganar siempre 10 a 0". Y se van. Los
dos, de nuevo a la habitación 715. De nuevo a la
espera del próximo partido ante México. A la
espera de goles y de buen fútbol. Porque juntos
son dinamita. Y ellos lo saben.
OPINIONES DE SAVIOLA SOBRE D'ALESSANDRO Y
BARCELONA
Saviola por D'Alessandro:
"Javier está entre los 10 mejores jugadores del
mundo. Se lo cuestiona y no lo puedo creer. Es
un crack. Juega, hace goles,. No sé qué quieren,
¿que también defienda? Jugamos poco en River en
el torneo local y en la Copa. Pero tengo el
recuerdo de ser campeón del mundo y de jugar
juntos más en la selección que en River".
Javier Saviola dice de Barcelona:
"Ya me acostumbré a los rumores de que me
quieren o no me quieren y a los nombres que
siempre suenan. Soy de los que hasta que las
cosas no se dan, no se maquinan. Si el
presidente Laporta viene y me dice "te vas",
veo, sino estoy tranquilo. El Barcelona es así,
todos los años llegan grandes figuras y hay que
estar preparado. Me acostumbré a eso desde el
primer momento, cuando llegué, y a mí no me
sorprende".
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