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Monsieur Saviola
El Pibito arrancó bárbaro en el Monaco. Jugó un
muy buen partido y metió un gol en el 3-1 al
Estrasburgo. Su hinchada lo ovacionó.
Los mismos colores, el mismo grito: como le pasó
en River, pudo convertir en el día de su debut.
Han pasado casi seis años. Y los escenarios
cambiaron, como las camisetas... Ahora, lo que
siempre es constante es el gol. Un 18 de octubre
de 1998, con 16 añitos, Javier Saviola gestaba
su debut profesional. En el Estadio 23 de
agosto, en Jujuy, contra Gimnasia de esa
provincia. Y fue con gol, para el 2-2 del River
de Ramón. Pasó River, pasó el Barcelona, llegó
el Monaco... Y se volvió a repetir eso de
meterla en el primer partido. Sí, ayer, contra
el Racing de Estrasburgo, el Pibito convirtió el
último del 3-1 con el que los de Didier
Deschamps se pusieron en el 5° lugar, a un punto
del póker de líderes.
Glamoroso. La pucha que hay elementos
para el juego de las diferencias. ¡Entre la
Tacita de Plata jujeña y el Louis II de
Montecarlo! En las tribunas estuvo el Príncipe
Alberto de Mónaco. Y la mayoría de las 9.931
personas que asistió llegaron a sus asientos con
la cara de rojo y blanco... tras pasar por el
exclusivo (adjetivo redundante tratándose de
Mónaco) shopping Fontvieille, donde una de las
barras del club organizó la "pintada".
Lo de Javier despertó admiración (ver Ya
deslumbra) más allá del gol. Al minuto de
partido nomás, recibió del togolés Adebayor,
gambeteó a dos rivales y enfiló hacia el arco.
Terminó perdiendo la pelota, pero esa movida
alcanzó para arrancar aplausos. Fue una marca
registrada durante todo el partido: mucha
aceleración cuando tenía la bola y buenas
combinaciones con Adebayor y Kallon.
El grito llegó a cuatro minutos del final. Fue
tras otra jugada de Adebayor: el uruguayo Diego
Pérez pateó y Javier demostró su estirpe de
cañonero metiendo el botín para, a unos diez
metros del arco, mandarla a guardar. Fue la
rubrica de una muy buena presentación: para
Football365 fue el segundo mejor de la cancha,
con 6 puntos, detrás de un compañero, el sueco
Farnerud (6,5). Vale aclarar que este sitio web
rara vez utiliza 7 u 8. Para la gente, un 10
absoluto: desde ese gol hasta el final del
partido, los paquetes monegascos se la pasaron
cantando "¡Saviolá, Saviolá!". Fue un debut de
ésos que se anhelan. Y como en el Monaco se
quedaron sin ídolo (Ludovic Giuly fue vendido,
justamente, al Barsa), si Javier repite
seguido... quién te dice, por ahí, de Monsieur
pasa a Príncipe...
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