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Su lugar en el
mundo
¿9 de área?
No, 9 de todo el ataque. Con libertad y sin una
posición que lo atara, Saviola empezó a pagar la
confianza que le dio Pekerman. Sólo le faltó un
gol.
¿Cuál es el verdadero origen del apellido
Saviola? A ver:
Saviola. En su versión completa,
significa cabeza. Bueno, con algunas
deformaciones, porque en el diccionario lunfardo
está con "zeta" y "be" larga. Pero, en fin, el
significado no se altera, porque Saviola es
cerebro, es inteligencia, es enviar a las
piernas las órdenes justas y en el momento
preciso para ejecutar de la mejor manera. Es
estar, casualmente, una zabiola por encima.
Pero, por si este ensayo de explicación pudiera
resultar insuficiente, también se puede
desmenuzar el apellido, sílaba por sílaba, para
poder llegar a una conclusión más acabada, que
permita entender el tamaño de este personaje.
Sa. Sabiduría para razonar la jugada,
para entender el juego. Para llevarse una marca
a un costado y generar un hueco o, como en el
tercer gol de Argentina, captar enseguida que la
contra que él mismo inicia no va a tener un buen
final. Entonces, frenar, ir hacia el medio y
comenzar otra jugada que, al final, terminó en
un golazo del Pupi Zanetti.
vio. Ojos donde tienen que estar pero
también un par en la nunca, para ver, por
ejemplo, que un rival se le viene encima. Y
amagarle y salir rápido, en vez de recibir y
quedarse parado. Visión de juego para descargar
una pared, para moverse con libertad sin
libertinaje: donde el equipo lo necesite.
la. Nota musical, música, talento, en
definitiva, para que la gente disfrute y para
que el equipo se mueva al compás de un 9 de
área, de un 9 que se tira a los costados, de un
9 que se ubica cerquita de la línea de volantes
para tener la jugada de frente. La, la...
lástima que antes no lo dejaban jugar así, ¿no?
De igual forma en que desde este texto se
intenta (con poca rigurosidad, es cierto)
encontrar el significado del apellido de este
crack de la Selección, Javier Pedro Saviola
encontró con esta Selección su lugar en el
mundo. El destino quiso, además, que justo le
tocara tener su gran tarde en el mismo escenario
donde tantas veces tuvo tardes brillantes. Pero
más allá de la cancha, el Pibito, ya no tan
pibito, tuvo el partido soñado, con la libertad
esperada. Supo gozar y aprovechar los beneficios
de poder ser un jugador con autonomía de
criterio, con independencia sin ser anarquista
del sistema. Nada de atarse a una posición fija,
Saviola tenía que decidir él, hacer propio
aquello de la dinámina de lo impensado,
demostrar que los atributos de cada una de las
tres sílabas desglosadas líneas arriba son su
banca.
Argentina tiene muchos buenos jugadores de mitad
de cancha en adelante y, está claro, Saviola es
uno de los más destacados. Tan claro como que
ayer se demostró que dentro de la flexibilidad
que ahora Pekerman le propone, él se siente muy
cómodo. Se considera sabio para salirse del
libreto sin cambiar la trama. Con actitud y
aptitud. Ah, y que conste que de cuatro goles,
ayer no metió ninguno. Todavía...
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