Luis Calvano / 18 Noviembre 2004

ELIMINATORIAS: ARGENTINA 3-2 VENEZUELA

Toco y me voy silbando bajito

Argentina encontró juego por abajo y también explotó la pelota detenida. Pero eso sí, tuvo desatenciones en el bloque defensivo y terminó con nervios. Igual, el primer puesto no lo cambia nadie.
 

Riquelme clavó su golazo y lo fue a festejar con Placente.
 
Más información
Hijos nuestros
Notas relacionadas
Cinco y cinco da menos diez
Mucha agua, Pato
Cada día más Savio
Beso a beso, me enamoré de ti...
Bandas y laboratorio
A esta altura del río, es mejor que todo el mundo se identifique con esta Selección, que logre captar el mensaje que baja, que sepa entender cómo se debe jugar, pero lo fundamental es que el entrenador busque la mejor versión para ponerla en práctica en el momento que debe ser y que se logre la corona. Argentina fue encimada en los extremos y así debió centralizar el juego. Hubo efectividad en las pelotas aéreas, aunque también se intentó el toque. Faltaron complementos defensivos y movilidad ofensiva.Y así, un equipo débil generó inquietud. Ahora, habrá que apuntar bien el croquis y marcar todas las correcciones. Si bien es verdad que la Argentina estuvo en el umbral de no jugar el Mundial 94 e ingresó por el repechaje ante Australia con el retorno con fórceps de Diego, en la actualidad esas probabilidades caen en zona muerta. Por eso la preocupación presente es relativa.

Entonces, la falta de "energía" de Bielsa no se torna en un problema mayor y permite la irrupción de José en un papel de nuevo técnico, pero más que nada Pekerman se ubica como una especie de "probador" de acá hasta Alemania. La riqueza técnica de muchos jugadores argentinos le da al entrenador la chance de ensayar para no repetir frustraciones. Y ayer estuvo en eso. Fue costumbre jugar con un rígido 3-3-1-3 durante seis años de alegrías en esta instancia y una tristeza innombrable después. Luego, las luces de la victoria ante Uruguay encandilaron a todos y permitieron el desarrollo del 3-3-2-2. Ese croquis se repitió ante Chile, pero los sobresaltos de la Cordillera obligaron al replanteo.

No se conoce todavía un perfil característico de Pekerman como entrenador de mayores. Es prematuro ubicarlo detrás de tal o cual bando futbolero. Pero sí se puede asegurar que no se encolumna en la fila de los testarudos como sí Bielsa por algunas decisiones tomadas sobre todo en momentos de quiebres, por caso el último Mundial. En su asunción, José habló del 4-3-1-2, su estilo fetiche, pero varió y también reconoció que esas cuestiones van al fondo del cajón porque la prioridad la tienen las capacidades de los jugadores. Entonces, anoche optó por un 4-2-2-2. Intentó reafirmar conceptos de los dos encuentros iniciales, sobre todo con los futbolistas abanderados de su idea: Cambiasso y Riquelme. Pero matizó esto con otro pivot de contención y agregó a Solari, quien justamente ayer debutó en Eliminatorias (se lo notó ansioso). Mascherano fue el volante más técnico de los de marca, el que debió hacer relevos y complementar. Cambiasso jugó más suelto, táctico, pero entre ambos faltó complemento. El Indiecito mostró voluntad, pero no ubicación, fundamentalmente porque faltó más circulación.

En cuanto a nombres, se observó un equipo en línea con la idea del hincha, pero que no pudo ejecutar con corrección diversas cuestiones. Quizá no mostró un volante derecho de cepa, pero bien valió la grieta si se busca lugar para Mascherano. No soslayar tampoco la carta de Lucho González para esa posición. El juego por abajo, el buen trato del balón y el despegue de los laterales como alternativa de ataque, no lograron sostener la idea madre de este deporte: jugar bien y ganar. La dupla de delanteros intentaron potenciar el leit motiv de la Selección. Con Figueroa en racha (tuvo varias claras), con un Delgado embarullado, con un Saviola inspirado (golazo luego de los toques de Riquelme-Sorin) no queda otra que seguir intentando. La expresado ante Venezuela fortalece la cuestión. En esta competencia, los venezolanos nunca le ganaron un partido a Argentina y tampoco habían podido marcarle un gol. Es obvio que no es lo mismo jugar frente a Brasil. Igual, el primer puesto en la general da muestra de lo descripto con anterioridad. Y también la idea de algún ajuste de tuercas.

URL: http://www.ole.clarin.com/jsp/v3/pagina.jsp?pagId=871132