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Andrés Prestileo / 14
Diciembre 2004 |
Entrevista
Ronaldinho: "Riquelme está demostrando lo que vale"
La estrella de Barcelona dijo que le gustaría que el
argentino regrese al club catalán: "Siempre es bueno jugar con amigos",
contó en una charla con LA NACION
BARCELONA.- Hay que estar cerca
de Ronaldinho para entender un poco mejor por qué tiene al mundo en el
bolsillo. En la cancha, aunque la jugada le salga al revés de sus
intenciones -cosa muy poco frecuente, por cierto-, continuamente deja ver su
sonrisa de encías interminables; fuera de ella, su carácter no cambia en
nada. Se le escucha hablar y moverse y es imposible no pensar en algo: el
jugador brasileño, en verdad, suele sentir con mucha más naturalidad que el
argentino el mundo de las relaciones en el fútbol de hoy, pleno de
compromisos sociales y comerciales para sus mayores estrellas.
Está de un humor impecable, como de costumbre, y aunque sus últimas
apariciones no hayan estado a su altura ("Ronaldinho quiere y no puede",
tituló ayer El País, de Madrid) y lo aqueje una lesión en el tobillo
izquierdo, basta con un par de muecas bien de su repertorio para ilustrarlo:
el italiano Paolo Maldini ensayaba un discurso laudatorio hacia él durante
la presentación del nuevo botín de Nike, y el brasileño lo interrumpió para
darle un abrazo que levantó carcajadas, como un showman que disfruta serlo.
Un rato después, un cronista le preguntó si existe una cara personal
distinta de la que todos ya le conocen, y qué piensa sobre un programa de TV
local en el que su figura, representada por un muñeco, habla de "fiestas
continuas". Ronaldinho, casi como extrañado, le contestó con espontaneidad.
"Yo soy exactamente como ustedes lo ven. No tengo mucho más para decir? Es
lo que ustedes ven. ¿Fiestas? Mi vida es una fiesta. Yo vivo en un momento
de alegría todo el día. Estoy feliz por ser lo que soy."
Ronaldo Roberto de Assis Moreira, nacido en Porto Alegre hace 24 años, tiene
el campo libre por un buen trecho para seguir deslumbrando con la pelota que
maneja como si no fuera otra cosa que su pie. Es una suerte de imán
cosmopolita de preguntas y de miradas, pero no las asume como una carga. Si
el tema tiene algún vínculo con la pelota, sirve para trasladárselo en forma
interrogatoria a quien ayer perdió con el ucranio Andrij Shevchenko, de
Milan, en la votación por el mejor futbolista de Europa en 2004 que realiza
la revista France Football.
"Ya me había puesto contentísimo el hecho de haber sido parte de una lista
de grandes jugadores. Para mí, los títulos más importantes son los que logro
con mis equipos. Esos son los que cuentan. Si no gané yo este año, puede ser
el año siguiente o de aquí a diez años. Pero para un jugador vale mucho más
la pena ganar títulos con su equipo, para que los años no pasen en blanco. Y
después, conquistar los personales", dice el crack de Barcelona.
Ronaldinho habló también de cuestiones afines con el fútbol argentino. Se
sabe, porque lo dijo más de una vez, que Diego Maradona es uno de sus
espejos más admirados. "Maradona fue uno de mis ídolos, como también lo
fueron Zico, Pelé y lo es Ronaldo? Mi hermano (Roberto) me hablaba
continuamente de él y yo también lo vi jugar. Mi hermano era un ídolo para
mí y él lo admira a Maradona; entonces es el ídolo de mi ídolo. En casa
siempre mirábamos partidos de él, siempre fue algo muy fuerte para
nosotros", cuenta.
Y en su piel, como en la de cualquier jugador brasileño, está marcado cuál
es el enemigo número 1: "Para nosotros, el más grande rival a nivel de
selecciones es la Argentina, por proximidad y porque hay una rivalidad muy
grande. Es un partido que todos queremos jugar y ganar, y que a todo Brasil
le gusta ver".
Siguiendo en la atmósfera del fútbol de nuestra región, habló sobre las
eliminatorias con un mensaje parecido al que podría dar cualquier jugador
argentino: "Las eliminatorias son muy complicadas, muy disputadas. Brasil
siempre tiene dificultades para clasificarse para los Mundiales: siempre
pasa cuando falta poco; para Corea-Japón lo logramos en el último partido.
Esta vez la empezamos de una forma diferente, el equipo está muy bien. Creo
que nos falta poco para conseguir el pasaje a Alemania".
Hubo un par de párrafos dedicados a Juan Román Riquelme y a Javier Saviola,
dos ex compañeros suyos que probablemente vuelvan a serlo en Barcelona.
"Siempre es bueno compartir la cancha con grandes jugadores. Riquelme está
demostrando lo que vale en Villarreal. Es fácil hablar de los amigos, y él
es un amigo mío. Es un jugador de grandísimo nivel, y si vuelve a estar aquí
con nosotros, todos estaremos contentos. Y Saviola es otro gran jugador. El
año último nos ayudó mucho con sus goles. Es fenomenal dentro y fuera de la
cancha. Es otro amigo, y a cualquiera le gusta tener cerca de sus amigos".
Sonrió otra vez y se entregó a las imposiciones del protocolo que gobierna
la vida de los jugadores de elite. Pero eso, para él, es secundario:
Ronaldinho nació para recrear la felicidad con una pelota.
Ficha personal
Nombre: Ronaldo Roberto de Asis Moreira “Ronaldinho“.
Fecha y lugar de nacimiento: el 21 de marzo de 1980, en Porto Alegre.
Altura: 1,81m.
Peso: 80kg.
Trayectoria
Clubes: Gremio (36 partidos y 13 goles entre 1998 y 2001); Paris
Saint Germain (55 y 17, entre 2001 y 2003), y Barcelona (45 y 17, desde
2003).
Con la selección de Brasil: jugó 50 partidos y marcó 20 tantos.
Títulos: con la selección sub 17 fue campeón mundial de 1997, con la
selección mayor ganó la Copa América de Paraguay 1999 y la Copa del Mundo en
Japón-Corea 2002.
URL:
http://www.lanacion.com.ar/662912
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