La
imagen de los pósters de la gira del Barcelona por Asia en 2004 tenían como
protagonista destacado a Javier Saviola, por encima incluso de Ronaldinho.
Aunque el Pibito no estaba entre los viajeros, surcoreanos y japoneses se
habían rendido de antemano al encanto (futbolístico o de pura empatía
física) del argentino. Vaya esta anécdota para desmentir que Saviola no sea
mediático, palabro tan en boga entre los acólitos de Joan Laporta. Saviola
se ganó a la afición del Barça en cuanto pisó el Camp Nou, sin siquiera
haber jugado, y ratificó después con una media de 20 goles por temporada su
condición de buen delantero. URL:
http://www.as.com/articulo.html?d_date=20050701&xref=20050701dasdaiopi_6&type=Tes&anchor=dasftb |