29 Septiembre 2005

A LA LIGUILLA CON DOS 'KANOUTAZOS'

1.FSV Mainz 05 0-2 Sevilla FC


Habrá UEFA hasta diciembre como mínimo. Finalmente el choque ante el Mainz no fue para tanto. Kanouté con dos tantos, el segundo de ellos magníficos, sentenció la contienda en el primer periodo. La muralla alemana fue incapaz de resistir ante la calidad y buen juego sevillista


Por fin. Esta vez sí que entraron los goles y cuando a este equipo le entran los goles las cosas cambian mucho. Como también cambian cuando un artista del balón, argentino y no muy alto, salta al campo a jugar. Se llama Saviola y junto a Kanouté sentenció en 45 minutos una eliminatoria que, a pesar de que al principio se antojaba complicada, finalmente acabó siendo un puro trámite. No sólo estos dos lo hicieron bien. Todo el equipo estuvo de diez, realizando un encuentro en el que, a pesar de que el fútbol es fútbol, se impuso la lógica y la calidad.

El partido se presentaba como una auténtica final. Una final en todos los sentidos. Era la primera gran reválida de la temporada. De perder, a los nervionenses se les hubiera llenado el horizonte de negros nubarrones después de sus últimas malas actuaciones en Liga. Por tanto, la necesidad de ganar se antojaba imperiosa. Juande optó por sacar sus mejores balas. Arriba Kanouté y Saviola, que en el partido de presentación hicieron diabluras juntos, apostando también por dos extremos, Adriano y Jesús Navas, cuyo objetivo era complementar en bandas a los dos arietes nervionenses. Otra novedad era la inclusión en el once de Antonio Puerta, en detrimento de David Castedo, sin duda, cambio este para buscar más profundidad en el lateral zurdo.

La apuesta de Juande le salió bien desde el principio. Y es que ya en el minuto 1 se podía intuir la mordiente de un equipo que parecía estar más motivado de lo habitual. Sabía que no había margen de error y no estaba dispuesto a dar concesiones. De hecho, no las dio. En el minuto 9 la pareja de delanteros, ojo con esta pareja que dará muchísimo que hablar, se encargó de poner las cosas en su sitio. Javier Saviola cogió la pelota fuera del área, situado en el centro, comenzó a sortear defensas y se plantó cara a cara ante Wachel, sacándose un disparo raso, que el meta alemán sacó con una buena parada, aunque a la hora de coger el rechace fue Kanouté el más listo, que se encargó de matar el balón en la red y poner por delante a los suyos.

La cosa se ponía de cara. A pesar de que lo más lógico era darle el balón a los alemanes para esperar y salir a la contra, el Sevilla no se achicaba. Estaba motivado y quería más. Abría mucho el juego por las bandas, con un Maresca en el centro del campo muy activo, que imprimía mucha velocidad al juego dejando patente su gran calidad y haciendo tocar y tocar al equipo. Las internadas eran constantes. Por algunos instantes el partido se convertía en un correcalles, en el que ambos conjuntos creaban peligro con facilidad. Antonio Notario se tuvo que emplear a fondo en un ataque alemán, cuando uno de los mejores hombres del conjunto germano, Zidan, remató dentro del área en una muy buena posición. No obstante, la pólvora local era bastante escasa. Todo lo contrario que la nervionense, gracias a un estupendo Javier Saviola que con el paso de los minutos se iba creciendo.

El segundo gol era cuestión de tiempo. Fue Kanouté, de nuevo, el artífice del éxito. Daniel Alves, menudo partidazo el del brasileño, le puso un magnífico balón largo desde la derecha al área. Kanouté se desmarcó, lo mató desafiando a la gravedad y, una vez sólo, cruzó el esférico a Wachel a su palo derecho, logrando un auténtico golazo, imparable para el meta alemán. El malí lograba su segundo tanto y sentenciaba la eliminatoria, plasmando de forma clara en el marcador la aplastante superioridad sevillista que se había dado hasta ese momento en el cómputo global de la eliminatoria.

Tras el descanso el Sevilla no quitó el pie del acelerador. Siguió atacando, creando ocasiones. Saviola, a base de caños, empezó a dar su tremendo espectáculo, cuajando otra excelente jugada, en la que de nuevo se quedó sólo ante Wachel y, de nuevo, el meta despejó, cazando el rechace Kanouté, que remató muy forzado fuera. Siguió intentándolo el argentino, pero hoy la cara del gol no le sonrió ni mucho menos. El dominio sevillista era apabullante. Los alemanes se limitaban a contemplar el vendaval nervionense, que tocaba y tocaba, esperando poder hacerle un nuevo traje a los teutones.

Al final la goleada no se pudo consumar. De hecho, en los últimos minutos los alemanes se echaron para arriba, buscando el tanto del honor, hasta el punto de que su mejor hombre Thurk, mandó un balón al palo. Nada serio, desde luego, sobre todo por lo bien que estuvo la zaga, destacando en este sentido la figura de Dragutinovic, que estuvo sencillamente perfecto. La grada local, consciente de que la remontada era ya un imposible, se dedicaba a cantar y aprovechar los últimos minutos que le quedaban en la UEFA.

Los aproximadamente 300 aficionados sevillistas también cantaban, pero de otra manera, con una alegría que, ante todo, se presentaba como muy necesaria. Era clave ganar. Era vital hacerlo. Fallar era algo inconcebible, el falló era demasiado falló. Afortunadamente no se erró. Todo marchó sobre ruedas. El Sevilla sabía lo que tenía que hacer y lo hizo. Asumió el papel de favorito y cumplió con creces. Esta victoria no sólo supone otro paso adelante en Europa. No sólo sirve para incrementar el sueño europeo del sevillismo. Sobre todo, da confianza, mucha confianza a un equipo que la necesitaba. Confianza, porque los goles no entraban y hoy entraron. Confianza por muchas cosas. Con la confianza ganar es mucho más fácil. Ahora esperemos que no se trate de una confianza efímera y se acabe consolidando en el seno de un equipo que la necesita para triunfar y situarse en lo más alto de la tabla clasificatoria.

Ficha técnica

Mainz 05: Wache; Abel, Friedrich, Noveski, Weigelt; Gerber (Auer, m.75), Pekovic, Da Silva (Weiland, m.63); Ruman (Geissler, m.63), Thurk y Zidan.
Sevilla: Notario; Daniel Alves, Javi Navarro, Dragutinovic, Puerta; Jesús Navas (Jordi López, m.68), Maresca, Martí, Adriano (Pablo Alfaro, m.76); Kanouté y Saviola (Luis Fabiano, m.78). Goles: 0-1, M.09: Kanouté. 0-2, M.39: Kanouté.
Árbitro: Matteo Trefolini (Italiano). Amonestó a los locales Abel (m.30), Friedrich (m.58) y Pekovic (m.66) y a los visitantes Javi Navarro (m.37), Jordi López (m.78) y Daniel Alves (m.88).

 

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