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1 Noviembre 2005 |
EMPATE EN LA FIESTA DEL
SEVILLA Y LA 'ONCE' EN SAN PABLO
El
Polideportivo San Pablo ha vivido en la tarde del martes una fiesta en la
que poco importó el resultado del partido de fútbol sala. Los equipos
combinados de la Once y el Sevilla empataron a uno. Pero daba igual lo que
señalara el marcador, no había puntos por medios, había mucho más. Se jugaba
no con la cabeza, sino con el corazón y la ilusión. La ilusión de unos
jugadores que han visto cumplir sus sueños al jugar, por primera vez, contra
un equipo de Primera División y la comprobación, por parte de los
profesionales, de ver qué complicado resulta jugar al futbol sin ver. No
faltó a la cita el presidente sevillista, José María del Nido, que estuvo
acompañado por varios consejeros como Manuel Vizcaíno, Antonio Lappi y
Miguel Vilaplana.
Lo que se ha vivido en San Pablo ante unas cuatro mil personas no era un
partido normal, se trataba de un acto benéfico a favor de la integración
social de las personas con discapacidad y un acto, uno del os grandes actos
del Centenario. Por ello a los jugadores sevillistas le vendaron los ojos
para así competir en igualdad de condiciones con los jugadores ciegos y
deficientes visuales de la ONCE. La afición volvió a responder y el ambiente
que se vivió durante todo el partido fue espectacular y ejemplar.
El partido comenzó muy animado, sobre todo por parte del equipo rojo, que
dominó el primer tiempo. Con jugadores como Kanoute y Pablo, defendiendo la
elástica sevillista, el Sevilla se introducía en el área rival
constantemente, y sobre todo, gracias al grandísimo jugador Segura, que
también defendía la camiseta roja.
En los primeros minutos los jugadores discapacitados demostraron su
experiencia y fueron ellos los que llevaron el peso del partido. Ambos
equipos hicieron muchos cambios, ya que se trataba de que jugaran todos. El
equipo rojo seguía teniendo grandes ocasiones por parte de Segura y Ramón
Mena. Hasta que Mena convirtió un rechace en el primer gol del partido.
Con el marcador en contra, el bloque azul echó todo lo que tenía en el campo
y se lanzó a por el partido. Salió al campo Javi Navarro, Maresca, Renato y
Adolfo Costa. Estos cambios introdujeron mucha dinámica al equipo azulino.
Tanto fue así, que éste empezó a dominar el partido y el empate no se hizo
esperar. El equipo rojo provocó un penalti que no desaprovechó el equipo
azulino. Adolfo Acosta, quien jugó un excelente partido, tiró un trallazo
que Notario no pudo parar, consiguiendo así el empate.
Con el partido en tablas, ambos equipo buscaron la victoria, pero la falta
de puntería y el acierto de los porteros, hizo que el marcador no se
moviese. El bloque azul tuvo en sus manos la victoria tras otro penalti
provocado por el Sevilla. Maresca, jugador que defendió la elástica azulina,
se dispuso a tirar, pero esta vez Notario la detuvo.
Con este resultado se refleja la igualdad que hubo en el campo. Concluyendo
de esta manera una fiesta en la que todo el mundo disfrutó y donde no hubo
perdedores, sino ganadores.
URL:
http://www.sevillafc.es/www0506/noticias.php?len=esp&id=4104
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