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27 Noviembre
2005 |
UNA MÁQUINA QUE NO PARA
Real Zaragoza 0-2 Sevilla
FC
El Sevilla sigue ganando y confirma que en esta
temporada tiene mucho que decir. Saviola se estrenó en Liga, abriendo el
marcador. Daniel sentenció. El equipo aprovechó la justa expulsión de César
en el primer periodo y ya está en Champions

Otra victoria. Ahora en La Romareda. Tres puntos a la buchaca y un
equipo cada vez más compacto, un rodillo que día a día rueda mejor. Eso es
el Sevilla, una locomotora cuyas revoluciones semana tras semana aumentan
su intensidad. Da igual el campo, da igual el rival. Siempre con el mismo
estilo, cuestionable para, ya muy pocos, elogiable para muchos, pero,
ciertamente, con tremenda efectividad. Ante el Zaragoza jugó su partido,
dominó, aprovechó su superioridad numérica, que tuvo desde la primera
mitad por la mano fuera del área de César, y sentenció cuando hubo que
hacerlo mediante Saviola y, después, Daniel. Asi de simple. El 25 de
septiembre queda ya muy lejos. Ese día tuvo lugar la última derrota de un
conjunto que da razones de peso para ser optimistas. De momento es cuarto
y duerme en zona Champions.
El choque de La Romareda se presentaba como una dura reválida, tras la
derrota en Rusia. El Sevilla venía de San Petersburgo casi sin haber
tenido tiempo para descansar. Se temía que el cansancio pudiera hacer
mella en el equipo. Juande cambió la cara del once, obligado por las
sanciones y la lesión de Ocio. Así, en la defensa entraron David Prieto y
Dragutinovic por Javi Navarro y el vasco, así como en el medio campo Jordi
sustituyó a Maresca. La dupla de ataque fue Saviola-Kanouté. El choque
resultó desde un principio movido. Los dos equipos querían dar primero,
aunque todo quedaba en intenciones más que en oportunidades claras. El
único que se quitaba la careta e iba realmente en serio era Jesús Navas.
El palaciego fue el primero en disparar a puerta y pasado el minuto 20
realizó una buena jugada personal, que a punto estuvo de desequilibrar el
encuentro. Disparó en carrera desde fuera del área y César desvió el
esférico, marchándose el cuero fuera, casi rozando el palo derecho del
arquero aragonés.
El Zaragoza también inquietaba lo suyo. Su mayor peligro estaba en
Everthon, que desde la derecha creaba las ocasiones de su equipo. Por su
parte, Jordi y Martí, gran partido el de ambos, no tardaron en hacerse con
el dominio del centro del campo. El Sevilla triangulaba bien y llegaba con
facilidad arriba, entrando con profundidad tanto por la banda derecha como
por la izquierda. No obstante, conforme se acercaba el descanso los
hispalenses parecían perder fuelle y achicaban, ante un Zaragoza que por
momentos rozaba el gol con jugadas que Diego Milito no acertaba a
finalizar correctamente. Fue en esos momentos cuando se rompió el choque.
Era el minuto 38. El Sevilla salió a la contra, Kanouté se quedó solo y
César, fuera del área, impidió con las manos una vaselina que el malí
intentó hacerle. Roja directa. Valbuena sustituyó a Everthon y la balanza
se inclinó de forma evidente al lado nervionense.
Esa jugada dio alas al Sevilla, que volvió a llevar la iniciativa hasta el
descanso. Ya en el minuto 41 Adriano avisó marcando un gol, que fue
anulado por un fuera de juego que no lo fue. Saviola también probó suerte
desde dentro del área. El tanto se veía cercano, pero Sergio García se
encargó de rebajar la euforia visitante con un latigazo desde fuera del
área que se estrelló en el palo derecho de Palop. Con ese susto se llegó
al intermedio.
Comenzó el segundo acto con la misma tónica de la primera mitad. A pesar
de estar con uno menos el Zaragoza no quiso renunciar al partido y siguió
atacando, creando ocasiones, sobre todo una rosca de Cani, que a punto
estuvieron de dar el susto a la parroquia hispalense. Con el paso de los
minutos los fantasmas de Mallorca, cuando el equipo fue incapaz de
sentenciar con todo a favor, empezaron a aparecer. ¿Se repetiría otra vez
la historia? Por si las moscas Juande echó el resto y sacó a Luis Fabiano
por David Prieto. Justo después de la sustitución llegó el primero de la
tarde. Jesús Navas se sacó un disparo desde fuera del área, el balón dio
en un defensa maño y apareció el más listo de la clase. Javier Saviola
cogió el rechace, se metió en el área y con un disparo cruzado mandó el
balón a la red.
Con el tanto el Sevilla respiró más tranquilo y Juande reestructuró el
equipo. Sacó a Saviola y metió a otro central, Pablo Ruiz, que volvía
después de casi un año lejos de los terrenos de juego. Todo se ponía de
cara. Sólo había que esperar para sentenciar, pues era evidente que el
Zaragoza tenía que buscar el empate y que iba a dejar muchos espacios. Aún
así, la tranquilidad de la sentencia no llegó tan pronto. Ni mucho menos.
El Zaragoza, sobre todo Sergio García, continuó dando caña e incluso rozó
el gol en una ocasión en la que el delantero catalán remató dentro del
área en inmejorable posición. Pero apareció Palop, que también juega y, lo
que es más importante, que siempre está ahí, cinco goles en 12 partidos
son sus números. El valenciano desbarató la magnífica oportunidad y
demostró que hoy por hoy es uno de los mejores porteros del campeonato. Lo
mismo hizo la defensa, solidísima, que dejó claro que no entiende de
nombres, pues juegue un central u otro el resultado siempre es igual de
satisfactorio.
En el minuto 82 pudo llegar la puntilla. El Zaragoza ya estaba roto y en
una contra Luis Fabiano se marchó en carrera, regateó al portero y cuando
estaba sólo mandó el balón al palo. Era increíble que el Sevilla no
cerrara el encuentro. También Kepa pudo marcar justo después, pero nada,
parecía que había que sufrir hasta el último momento, aunque también es
verdad que en la recta final del choque el Zaragoza ya estaba apagado. Fue
en el descuento cuando Juande y lo suyos perdieron los miedos. Daniel
culminó otra contra, tras aprovecharse del rechace de un remate de Luis
Fabiano y, por fin, el Sevilla se consolidó en el marcador.
El tanto del bahíano confirmó una victoria merecida, en un encuentro que
se puso de cara cuando César fue expulsado. Sin embargo, no basta con
torear a la fiera, hay que entrar a matar, cosa que el conjunto andaluz no
ha sabido hacer en otras ocasiones. Esta vez sí y por partida doble, con
un tanto de Saviola, que se estrena en Liga, y con la sensación de tener
la confianza reforzada. El Sevilla sale de Zaragoza todavía más
fortalecido, después de llevar dos meses sin perder y de seguir siendo,
con diferencia, el equipo menos goleado de la Liga. Palop ya no se acuerda
de cuando tuvo que recoger el balón de la red. Este equipo funciona y las
piezas son menos importantes que el todo, como así se ha demostrado. Dan
igual las bajas. Esta tarde hubo tres ausencias de los habituales
titulares y no se notó. Hay equipo, que es lo más importante. Y, cuando
hay equipo, los nombres siempre importan menos.
R. ZARAGOZA: César, Ponzio, Álvaro, Milito, Toledo, Cani, Celades
(Generelo, 60’), Zapater, Ewerthon (Valbuena, 40’), Diego Milito (Lafita,
68’) y Sergio García.
SEVILLA FC: Palop, Daniel, David Prieto (Luis Fabiano, 55’), Dragutinovic,
David, Jesús Navas, Martí, Jordi, Adriano, Kanouté (Kepa, 78’) y Saviola
(Pablo Ruiz, 66). Goles: 0-1: Min. 57, Saviola. 0-2: Min. 91, Daniel
Alves.
Árbitro: Turienzo Álvarez, castellano-leonés. Expulsó por roja directa a
César (minuto 39). Amonestó a los locales Álvaro, Generelo, Ponzio y
Valbuena.
URL:
http://www.sevillafc.es/www0506/partido.php?len=esp&id=1185
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