J. Alba / 23 Diciembre 2005

"He acertado viniendo a este equipo"
Saviola inició sus vacaciones con el Mundial como objetivo en 2006
 


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al frente. Imagen contrapicada de Saviola en el hotel Gran Meliá Fénix de Madrid.

SEVILLA. Se cumple la mitad de la temporada y los tres millones de euros que el Sevilla invirtió en Javier Saviola no puede aún decirse que estén amortizados, ni mucho menos. El argentino ha tenido altos y bajos en su rendimiento, como el equipo en general, aunque se va de vacaciones con la conciencia tranquila a pesar de que reconoce que su aportación puede ser mucho mayor. Dice estar a gusto en la ciudad y con el equipo y se le ve que es cierto, particularmente en su excelente relación con Jesús Navas, mientras no esconde que su meta es que no se le escape el Mundial de Alemania. Para ello vino al Sevilla y lo reconoce.
"Sí, sin duda. Hoy por hoy lo que pretendo es eso y en parte es por lo que estoy aquí. Quiero ir al Mundial, tratar de tener posibilidades de estar ahí y hacerlo bien también, que es lo más importante. Soy consciente de que para lograrlo debo retornar a la línea de las buenas actuaciones de hace unas semanas en las que también pude convertir varios goles", confiesa antes de su partida a Argentina en la mañana de ayer desde Barajas. Saviola, antes, acepta hacer un somero resumen del año que acaba, amén de recordar que cuenta con el crédito adquirido ante Pékerman si por lo que sea no brilla de la forma deseada. "El técnico ya conoce la forma que juego y las cualidades que tengo", precisa antes de lamentarse por el tropiezo en Getafe, donde se empañó un tanto el buen final de año que pudo culminar el Sevilla: "Era lo que esperábamos, terminar el año bien y no pudimos. En Getafe no jugamos bien y no hicimos nada de lo que tuvimos que hacer, pero bueno, creo que tenemos que empezar el próximo año con las mejores expectativas y sabiendo que el equipo puede dar mucho más de sí".

Personalmente, dice que tiene cosas que agradecerle a 2005, aunque lo haga con la boca pequeña. Analizando sus respuestas, puede extraerse que para él fue un año en el que invirtió más que recogió para hacerlo en 2006. "Aparte de lo que ya hice en Mónaco, el año lo considero bueno por estar en un nuevo club, con ilusiones, con expectativas, aunque lo sé y lo reconozco, que quizá en lo futbolístico todavía se puede dar mucho más, tanto yo como el equipo. Pero haciendo un poco de resumen, la idea es que creo que el cambio fue bueno para mí, que acerté, más allá de lo que pueda acontecer cuando acabe este periodo de préstamo", analiza el futbolista cedido por el Barcelona, fiel conocedor de su papel de ídolo y jugador señalado a marcar diferencias ante una afición que cuando se concretó su fichaje lloraba por las partidas de Baptista y Sergio Ramos. "La verdad es que me costó entrar, después tuve una lesión de rodilla que me cortó algo y ahora ya empezaba a coger el ritmo cuando llegan las vacaciones. Creo que van a venir bien para cargar las pilas y retornar con las ideas más frescas", deseó.

Las curvas de rendimiento suelen ir parejas con los estados de ánimo y en ese sentido Saviola dice sentirse bien. "En lo personal estoy muy bien y muy contento en una ciudad muy linda que me gusta mucho a mí y a mi familia. Voy tranquilo, pero seguramente todavía me queda mucho que conocer de la ciudad", matiza para seguir dejando claro que está feliz con el cambio. No quiere insistir mucho en etapas pasadas en Barcelona y sí, en cambio, mirar a lo que queda por venir. "Sé que he acertado con la decisión. El equipo es muy bueno y hay un grupo humano bárbaro en el que el buen ambiente siempre sobresale sobre todas las cosas. Futbolísticamente, más allá de que no hayamos acabado el año arriba del todo, creo que hemos demostrado que somos un equipo muy sólido, respetado... Aunque no hayamos dado una regularidad, sí dimos sensación de equipo fuerte en campos difíciles, como por ejemplo en Barcelona".

Sale a relucir el partido en el Camp Nou y el argentino prefiere no darle más vueltas a la reacción que tuvo cuando Juande Ramos lo sustituyó con el 0-1 amenazando en el marcador de Can Barça. Saviola aclara que no hubo enfados ni salidas de tono, así como que no se le quedó ninguna espina clavada por no marcar en un escenario en el que tiene cuentas pendienteas: "No, para nada. Siempre quiero que gane el equipo y si puedes contribuir con juego y goles, mejor. ¿El cambio? No me enfadé con Juande ni pasó nada. Lo único que un futbolista quiere jugar siempre y a veces se reacciona así".

La primera parte de la aventura Saviola se cierra con un aprobado reconocido por él mismo. La segunda debe subir el listón, aunque feliz está. En eso tiene mucha ventaja sobre otro que también quiere ir al Mundial, Luis Fabiano.
 

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