El 7 más bravo de la Selección fue titular en el táctico
de ayer, como ante Angola, y se perfila para ser el acompañante de Crespo en
el debut. ¿Por qué Pekerman lo elige por encima de Tevez? El técnico, en la
intimidad, define a Saviola con una sola palabra: "Fenómeno".
A José se lo ve relajado, disfrutando de dirigir un Mundial grande. Por eso
puede parar a hablar con los periodistas del mundo cuando no está pautado,
olvidarse de las lonas afrancesadas en la práctica de la mañana y mostrar el
equipo con el que trabaja para conseguir los cuatro puntos que, según sus
cuentas, le faltan para llegar al puntaje maradoniano que quiere en el debut
del sábado 10. En esos trabajos tácticos y partidos, siempre juega el mismo
equipo, el mismo segunda punta: Javier Saviola se ajusta sus botines rojos
mientras Carlos Tevez mira desde el otro grupo.
La actualidad de Carlinhos, héroe en la tierra de Pelé, podía inducir a
pensar que él iba a acompañar a Hernán Crespo en el ataque, más con Leo
Messi corriendo de atrás por un desgarro traicionero. Pero el técnico de la
Selección, si bien elogió la madurez de pies a cabeza que Carlitos consiguió
yéndose de la Argentina, se desvive por Saviola. En la intimidad lo define
con una palabra contundente: "Fenómeno". Por eso esperó que se acomodara al
Sevilla cuando en Barcelona había perdido su silla y después no lo convocó
para el amistoso contra Croacia -y se lo hizo saber— para que ganara
continuidad en su club.
Cree que hoy en día él aprovecha "el costa-do" mejor que Tevez y tiene
fresco el recuerdo del pase del Conejo a Crespo para uno de los goles del
triunfo con Brasil.
Más allá del concepto general, el nivel puntual lo ubica a Saviola en un
escalón alto. Terminó con racha de goleador en el Sevilla y campeón de la
UEFA, pese a que en la final fue reemplazado porque no mostró su mejor
versión. Aunque es claro que la diferencia no pasa por las actualidades,
porque Tevez también fue clave en el Corinthians, pese a ser eliminado por
Gerlo en el cruce copero con River. La diferencia, entonces, pasa por las
características de cada uno: Saviola es más rápido en el pie a pie para
salir de contra; Carlitos aguanta mejor la pelota, es más agresivo para
llegar al gol y tiene más tiro al arco. Y también por los récords con Crespo
como referencia en el área: el ex Pibito jugó nueve partidos en dupla
titular (Argentina consiguió el 66,67% de puntos); el ex Boca lo hizo en
cuatro juegos desde el arranque y cuatro aunque sea un rato (54,17%). Con
una salvedad: la lucha tiene lugar porque Messi aún no está para jugar 90''
explosivos.
En la práctica, caminando hacia la información, Saviola jugó mañana y tarde.
En el primer turno, bajo el sol tibio de Herzogenaurach, participó del
táctico que buscó mejor salida desde el fondo bajo presión y también de la
pelota parada que supervisó, como siempre, Hugo Tocalli. Así, mientras el
Conejo buscaba en el primer palo los centros de Riquelme o Maxi Rodríguez,
Tevez era uno de los ejecutantes —con Aimar— cuando los suplentes calcaron
la actividad. Y a la tarde, en el complejo de Adidas, hubo fútbol también
con la dupla que le ganó 2-0 a Angola. Ahí, Saviola metió uno de los tres
goles a los sparrings (los otros fueron del sacrificado Crespo y Cruz),
mientras que Tevez hizo uno de los dos de los suplentes contra los chicos
del Sub 20. Los dos jugaron media hora.
De ese modo, entonces, Pekerman pone un equipo parecido al que tiene como
modelo, el que bailó durante un tiempo a Brasil en el Monumental. Y, como se
anticipó antes de la gira, se define por el Conejo en el único puesto al que
le faltaba ponerle apellido. Porque con Messi pensado para romper los
cinturones negros de Costa de Marfil durante los últimos 30'', suena
Saviolup.