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M. López / 25 Septiembre
2006 |
EL PROTAGONISTA
Y al final jugó Saviola
• Rijkaard
sorprendió a todo el mundo al recurrir al 'Conejo' en los últimos minutos
para intentar abrir la jaula defensiva del Valencia
En seis minutos,
Saviola adelantó a dos delanteros del Barça. En seis minutos, el Pibito
tuvo una ocasión de gol, a pase de Etoo, tras una jugada individual suya, y
se ganó dos ovaciones del Camp Nou. La primera cuando suplió a Messi; la
segunda, tras esa buena acción que frustró Cañizares. Ni él, Saviola,
imaginaba algo así. El Barça empataba el partido, Rijkaard miró a la banda,
donde calentaban Saviola, Giuly y Gudjohnsen, para buscar el reactivo que le
diera la victoria.
Sin rencor alguno, fiel a su estilo, como hombre de club, el técnico llamó a
Saviola, se abrazó cariñosamente a él, mientras Neeskens, su ayudante, le
enseñaba la libreta y el Conejo se puso a correr por la pradera del
Camp Nou. Lo nunca visto. O, tal vez, lo nunca imaginado. Pues sí, Saviola
jugó. "Yo no le convoco para hacer teatro. Se lo merece", comentó
Rijkaard el sábado, horas antes del encuentro. Después, cumplió con su
palabra, atendiendo a un deseo táctico. Entendió que la velocidad de Giuly
no era suficiente. Comprobó que el juego de espaldas de Gudjohnsen no le
valía para abrir la jaula del Valencia. Y llamó, sin rencor alguno, a
Saviola.
Cambio inesperado
Cualquier otro entrenador jamás lo habría hecho. Tal vez ni siquiera lo
habría convocado para evitarse tener que dar explicaciones. O, quizá, para
evitar ponerlo en el campo. Rijkaard no es de esos técnicos. Tratado como
uno más, Saviola salió para arrancar desde la banda derecha, pero sin ser
extremo. Sin ser el rápido Giuly, sin ser tampoco tan desequilibrante como
Messi. Siendo, al fin, Saviola. Uno que no contaba para nada en la cabeza de
Rijkaard y, en la cuarta jornada, le dio seis minutos decisivos. Para
sorpresa de todos. Del Camp Nou, del Valencia --no pensó en verle la cara al
Pibito-- y hasta del propio jugador.
El único que no dio muestras de sorpresa, claro, fue Rijkaard. Con la misma
naturalidad que deja a Thuram dos semanas descansando en su casa o cambiaba
a medio equipo cada semana hasta ayer, alineó a Saviola. Con la misma
discreción que acostumbra. "Es un hombre que tiene gol y esperaba que
marcara la diferencia", explicó después el técnico. "Ha tenido una
ocasión y ha dejado una buena imagen", resumió Rijkaard.
URL:
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=342304&h=060925
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