I. Baucell-R. Arrocha / 14 Octubre 2006

EDICIÓN IMPRESA - Deportes
Trabaja en Barcelona, vivió en Sevilla


Javier Saviola, ayer en las gradas del Camp Nou donde mañana se jugará el Barcelona-Sevilla.

«¿No has traído abrigo? Esto no tiene nada que ver con Sevilla. Acá hace un frío...», así nos recibe a modo de saludo Javier Saviola tras el entrenamiento con su equipo, el Barcelona. Ejerce de anfitrión desde el primer momento y nos invita a sentarnos en una localidad de la grada del Camp Nou. «Ya he hablado con Jesús -Navas-, con Enzo -Maresca- ¿Qué tal todo por allá?», inquiere el argentino. No rehuye pregunta alguna, ni del pasado ni sobre el futuro. Y revela un dato del porqué de su presente azulgrana: cuatro días antes de que acabara el plazo de fichajes recibió una oferta del club blanco. Tarde para él, que se cansó de esperar durante la temporada el acercamiento que ansiaba. Ahora, dice, sólo piensa en el Barcelona, pero en su tono se adivina un pellizco de añoranza por la Sevilla que le hizo gozar de la vida.

—Se le ve a usted muy feliz.
—Sí, sí, estoy muy contento. He vuelto a Barcelona y me están saliendo las cosas bien. En los últimos partidos tuve la posibilidad de jugar. Estoy feliz en todos los sentidos.

—¿Más que en Sevilla?
—(Resopla). Son dos cosas totalmente distintas. Hay que separar las cosas. Yo nunca me cansaré de decir que en Sevilla pasé un año muy bueno, tanto en lo profesional como en lo personal, pero ahora estoy en Barcelona.

—¿Cómo es su vida aquí en relación con Sevilla?
—Acá es totalmente distinto. Son dos ciudades que no se parecen en nada; en Barcelona todo es más grande y hay gente de todas las partes del mundo. En Sevilla, sin embargo, sólo hay sevillanos y a mí me hicieron sentir como uno más. Cuando gané los títulos...

—¿Los títulos? En la Supercopa usted ya estaba en el Barcelona
—(Parece sorprenderse). Es que en ese momento no sabía ni dónde estaba, era una mezcla de todo. (Se calla durante unos segundos). Bueno, lo que quería decirle es que el Sevilla me ha dado grandes cosas. Me sentía como en casa. La hinchada, lo que mueve el fútbol, la bandera... Yo siempre lo hablaba con Jesús —Navas— y los chicos: «Es como en Argentina, como en Argentina», les decía.

—Su temporada iba camino de un tormento, con la lesión de Eto´o se abrió el horizonte y se presupone que ante el Sevilla será titular.
—Esto último ya lo veremos, eso es otra cosa.

—Pero usted ha probado hoy con los titulares.
—Hoy sí he jugado, pero bueno, vos sabés que hay tantos jugadores de gran nivel en el Barcelona que nunca lo sabré hasta que lo diga el entrenador.

—Suponga que realiza una temporada grandiosa y el Barcelona le quiere renovar.
—Sí, sí, hoy por hoy es mi primera opción. Acá estoy bien y si llego a tener continuidad, que es lo más importante, no existiría ningún problema para renovar.

—Por cierto, el aficionado azulgrana le quiere a pesar de que en los últimos años no pudo gozar con su juego y el sevillista le adora y eso que se sabía que no iba a seguir. ¿Le cae bien a todo el mundo, no?
—A veces uno puede entrar en el campo y ofrecer todo lo que tiene como futbolista; la diferencia es que luego la gente nota quién es humilde y quién no... Yo trato a la gente por igual y por eso creo que la gente se encariña conmigo. Como estoy siendo ahora mismo con vos soy en la calle, en todos lados. Los mismos compañeros se lo pueden decir. Por eso la gente se brinda cuando uno es como es, sin aparentar nada.

—El domingo no puede tener el corazón repartido porque es un profesional y se debe al Barcelona, pero ¿se sentirá raro?
—No, que va, Como le dije antes tengo un recuerdo muy lindo del Sevilla, pero una vez que entre al campo se acaba.

—Y la pregunta tópica. ¿Si marca, lo celebrará?
—No creo. Estoy pensando que no. Lo haría de forma más tranquila.

—Tuvo de compañero a Javi Navarro, pero en el campo serán enemigos. ¿Da miedo su ex compañero?
—Siempre hacía bromas con él. Cuando yo estaba en el gimnasio y veía él acercarse le decía que me tocaba el turno de irme. Con el peso que levantaba Javi y yo ni la mitad... Es un defensor muy fuerte y el año pasado fue una de las claves para que ganáramos la UEFA. Siempre está bien posicionado.

—¿Cómo ve al Sevilla esta temporada?
—Muy bien, pero a mí no me sorprende. Lo he hablado incluso con compañeros del vestuario del Barcelona, que me preguntan por algunos jugadores. Yo siempre apunto que se trata de un muy buen equipo. Conozco la calidad de sus jugadores porque he estado allá un año, Sevilla y Barcelona son los equipos que mejor fútbol están ofreciendo y será por algo.

—¿Lo ve como candidato al título?
—No sé si candidato al título, pero entre los cinco o seis primeros sí quedará.

—¿Hay algún futbolista del Sevilla que para usted tenga cualidades para jugar en el Barcelona?
—Eso es difícil de contestar. Ahora están en un gran momento, jugando muy bien, pero luego hay otras circustancias. Sí que creo que podrían ser internacionales con sus selecciones; si pueden estar en el Real Madrid o Barcelona es otra cosa...

—¿Qué diferencias ve entre Juande Ramos y Frank Rijjkaard?
—Son dos técnicos muy distintos. Rijjkaard es un entrenador más ofensivo, que siempre trata de buscar la portería del equipo rival. Juande también, pero se centra también en otros aspectos. Es distinto..., en el Sevilla se juega con extremos y en el Barcelona no. Los dos han demostrado sin lugar a dudas su nivel y se merecen todo el respeto.

—¿Llegó usted a sentir falta de confianza por parte de Juande Ramos?
—No sabría qué decir; hubo muchos partidos en los que yo tenía la voluntad de seguir jugando pero acababa siendo sustituido. Eso me dolía, pero bueno, no es momento de rencores porque juntos conseguimos muchas cosas importantes para el club.

—Ya tenía ganas de hacerle esta pregunta. ¿Por qué no se quedó en el Sevilla?
—Todos vieron mi voluntad a mediados de la temporada pasada de seguir en el club, justo cuando yo no estaba en mi mejor momento y cuando no sabía si iba a volver al Barcelona. Hoy por hoy la cosa es distinta. La posibilidad de que yo continuara en el Sevilla la tuvieron... y la tuve yo..., también es cierto. Cuatro días antes de que acabara el plazo hubo una oferta, pero no se dio...

—¿Por dinero?
—No, no. Es que tardaron mucho tiempo en tomar una decisión. En su momento tuvieron la posibilidad de hacerlo, pero.... Lo más fácil era encontrar una solución en ese momento y no esperar tanto, hasta el último momento.

—¿Se hubiera quedado si llega a recibir una oferta cuando usted lo deseaba?
—Si la hubieran hecho, sí.

—Y yo que le iba a proponer que quedáramos para el 1 de julio para una entrevista como nuevo jugador del Sevilla por cinco temporadas
—(Se ríe). Eso ya se verá. Lo que sí le digo es que me molesta mucho que se hable de que tengo algo firmado con el Sevilla. Es totalmente mentira.

—¿Se ve ahora más lejos del Sevilla?
—Sí, sí, claro. Ya le dije que el momento era en la mitad de la campaña pasada, cuando yo había decidido la posibilidad de quedarme, y no a final del verano, cuando estaba en Barcelona y ya era todo más difícil. De todas maneras, no guardo ningún rencor por esto, pues lo bueno en el Sevilla ha sido mucho. Es más, quiero desearle lo mejor al club y mandar desde aquí un abrazo a su afición, a la que tengo un respeto enorme.
 

URL: http://www.abc.es/20061014/deportes-futbol/trabaja-barcelona-vivio-sevilla_200610141032.html