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28 Enero 2007 |
16:56 | 3-1 EN EL CAMP NOU
Arriba con Saviola
El Conejito
volvió a meterla en el triunfo de Barcelona sobre el Celta y lleva 8 goles
en 6 partidos. Hizo de cabeza el primer gol de una victoria que mantiene a
los catalanes en la punta de la Liga española. Ronaldinho, con un penal
inventado, y Giuly anotaron los otros dos para los locales. Nené, también de
penal, había empatado para los visitantes, donde jugaron los argentinos
Gustavo López, Lequi y Placente.
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GOLEADOR. El Pibito está en un
momento increíble. (EFE) |
Los delanteros
viven el gol. Por eso, Saviola está más vivo que nunca.
En silencio, trabajando, el delantero argentino cumple. Y dignifica.
Aparece en los momentos justos, cuando Barcelona más lo precisa. Y pensar
que hace poquito ni siquiera era tenido en cuenta por el técnico Rijkaard.
Hoy, en el triunfo por 3-1 ante Celta, el Conejo anotó el primero (lleva 8
en 6 partidos) y se volvió a ganar la ovación de los hinchas catalanes,
que lo despidieron bajo una ovación a los 37 del segundo tiempo, cuando le
dejó su lugar a Gudjhonsen. El Barsa recuperó la punta gracias al talento
del argentino.
En el Camp Nou, el local tenía la obligación de ganar para recuperar el
liderato, propiedad del Sevilla, que antes había derrotado por 4-2 al
Levante. Con Saviola como único punta-punta, Barcelona
recibía al Celta de los argentinos Lequi (expulsado), Placente y Gustavo
López. En el arranque todo fue fiesta. Firulete por aquí, firulete por
allá. Tacos y fantasías. Todo bajo la batuta del brasileño
Ronaldinho. Sin embargo, tuvieron que pasar 13 minutos para ver la primera
acción de riesgo: Deco robó una pelota y habilitó a Saviola, quien no
conectó por poco. Pero el argentino tendría revancha.
El delantero convocado por Basile para disputar el amistoso ante Francia
el 7 de febrero participó en las mejores jugadas. A los 20, habilitó con
un pase de magia a Xavi, quien le dio de aire desde la puerta del área y
obligó a Pinto a mandarla al tiro de esquina.
El Conejo era vigilado de cerca por los argentinos Placente y
Lequi, ex compañeros en River. Por eso llamó la atención la libertad con
la que cabeceó el Pibito el fantástico centro de Gio para abrir el
marcador. Fue un salto elástico, a tres metros del arco.
Fue grito. Fue desahogo. Ocho goles en 6 partidos para el argentino.
Tremendo.
En la segunda parte, se emparejaron las acciones. Fue así que llegó la
igualdad para la visita. Nené lo ejecutó con clase y volver a empezar para
los de Rijkaard. Entonces, Saviola tuvo que volver a trabajar.
Tuvo dos posibilidades más. En una le pegó con todo de zurda,
desde inmejorable posición. La pelota se fue por arriba. Enseguida, no
llegó a conectar con precisión un centro de Giuly. Ya había hecho
amonestar a Lequi, y también el fue amonestado por una fuerte falta.
Por suerte para Barcelona, el árbitro inventó un penal (Gio se tiró a la
pileta), y Ronaldinho facturó, en una de sus pocas intervenciones
positivas. El técnico holandés decidió reemplazar al Conejo por Gudjhonsen,
a ocho minutos del final. La gente se puso de pie. El Pibito saludó.
Feliz. Porque una vez más, cumplió con lo que le piden. En el final, Giuly
sentenció el resultado, y Barcelona, sin jugar bien, llegó a lo más alto
de la tabla. Gracias al Saviola.
URL:
http://www.ole.clarin.com/notas/2007/01/28/um/01353341.html
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